Cuando pensamos que había visto ya todo… no ¡no es verdad! aún en una vida larga queda muchos por ver, probar y disfrutar. Y podemos sorprendernos con nuevas sensaciones, sabores y aromas; por ejemplo, en el tema vinos. ¿Conocen la uva Criolla Grande y Chica? Estas cepas son históricas, ya que llegaron a América, por supuesto que con los españoles en el siglo XVI. Tambien tienen otro nombre, por ejemplo la Criolla Chica es llamada Listán Prieto, en Chile la llaman País, es la Mission en California y Negra Mollar en Perú.
¿Cómo son a la vista? de grano pequeño y piel fina. Los expertos dicen que bien tratada, desde la viña, ofrece vinos tintos ligeros y frescos, “de color pálido, alta acidez natural y aromas complejos de hierbas, algo de flores y vegetales, frutas rojas, con notas especiadas”. Obviamente, como pasó con la Malbec, durante mucho tiempo fue utilizada para vinos comunes.
Hoy el tema ha dado un giro y tienta a los enólogos a hacer vinos de calidad. Se dan mejor en zonas altas y frías o valles extremos (como en Cuyo y los Valles Calchaquíes) y ofrece en sus vinos una baja concentración de taninos, pero los expertos aclaran que sus notas son frutos rojos frescos, hierbas y especias. Comencemos por el principio: allá por el siglo XVII, los comerciantes de los Países Bajos solían comprar vino en los puertos franceses de la zona. Pero se preocupaban porque durante el viaje en barco, algo pasaba que el producto no llegaba igual, bajaba la calidad. Los productores decidieron que había que hacer algo.
La historia cuenta que Listán Prieto llegó a America a mediados del siglo XVI, posiblemente desde las Islas Canarias. Tal como paso con el moscatel de Alejandría, se extendió por los viñedos americanos y seguro participó en los primeros vinos de estas tierras.
Con el paso del tiempo y al crecer la cantidad de vinos y uvas de vino, integró lo que es la familia de Uvas Criollas y entonces ya fue la Criolla Chica. Además, un poco discriminada, ya que el INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura) no la incluyó en la lista de uvas tintas de calidad. Pero… todo cambia y nuestros especialistas (agrónomos y enólogos) relacionados con el vino, y siempre creativos, investigaron los viejos viñedos de esta cepa, intrigados por su “adaptación a diversos terroirs y su historia profundamente ligada a la identidad vitivinícola de Argentina”.
Uno de esos pioneros es el proyecto para esta variedad: Cara Sur, Parcela La Totora Criolla Chica 2019, Paraje Hilario, a 1500 metros de atura, a cargo de los agrónomos y enólogos Francisco "Pancho" Bugallo y Sebastián Zuccardi. Es el primero del país dedicado a la elaboración de criollas de calidad a partir de viñas centenarias recuperadas en Barreal, Valle de Calingasta, San Juan.
Pero no solo los argentinos, el experto británico Phil Crozier, comenta: "Las variedades criollas están demostrando ser muy populares en el mercado independiente del Reino Unido. Y presenta nuevas oportunidades para las y los productores y los y las consumidoras.”
La prueba es que enólogos de prestigio han elaborado buenos vinos de la Criolla (aún no los he probado pero ya lo hare). Por ejemplo de Salta: el Kung Fu (Criolla sin sulfitos) de Santiago Mayorga, en Valle de Uco, Matias Riccitelli tiene dos: El Esteco Old Vines y Valle Arriba Criollita y hay más. De la misma zona y también de Calingasta, la bella zona sanjuanina, de Jujuy hay mós ejemplos. Solo es cuestión de buscarlos.