Pinot Noir:  un vino para disfrutar

El 18 de agosto se celebra el Día del Pinot Noir en todo el mundo, una de las más difíciles de cultivar; sin embargo, es la compañera del Chardonnay en los champagnes. Es originaria de la Borgoña francesa posee un ciclo corto y tiene maduración temprana. El nombre surge de la palabra francesas pine (piña) y noir (negra).
 
Esta variedad tienen unos racimos apretados y cónicos, con forma de piña. En Argentina los mejores terruños para cultivarlo son Mendoza y Patagonia, como Neuquén y Rio Negro. En Argentina hay Pinot Noir también junto al Océano Atlántico, en Chapadmalal. Es una variedad importante en el universo argentino del vino. 
 
 
La provincia de Mendoza lidera ampliamente la producción con 15.364.995 kilos procesados, seguida por Neuquén (1.097.280 kilos), Río Negro (433.675 kilos) y Salta (74.335 kilos). Al decir de los enólogos, las zonas frías, ayudan a expresar todo su carácter. El Valle de Uco (Mendoza) se considera una zona de gran potencial, debido a su altitud, suelos aluviales y clima fresco  Por supuesto cada terruño tiene diferencias y se las otorgan al vino, al Pinot y a todos los vinos. Al decir el Terroir  decimos la conjunción de suelo, clima, mano del hombre.
 
Por sus características si si se cría en roble, asume aromas a canela, cuero y coco, Siendo jóvenes serán frutales, y añejados, mas especiados e incluso con toques de hongos, terrosos. En boca son frescos, más ligeros que otros tintos, y sus taninos son suaves y por eso más fáciles de tomar… 
 
El Pinot Noir es un vino tinto versátil que marida con muchos platos; sí, también con pescados, por ejemplo con atún, salmón o trucha y también con el tan de moda Sushi. Pero el mejor ensamble es con hongos, sea en salsa, salteados o con omelettes. Y en bocados ligeros para la entrada. Unos quesos vienen bien con el Pinot, pero no con cualquiera, preferentemente los más estacionados. Y el Pinot vinificado en blanco, una rareza que hay que probar.